A este respecto, evadir el censor es realmente una importante parte de nuestro desarrollo. Es entrenado al experimentar la efectividad y el éxito de tu trabajo mágico. Autoridad Psicológica Desarrollada por... --------------------------------------------------------------- Mente Consciente Entrenamiento de la Disciplina Entrenamiento de la Voluntad Entrenamiento Mental --------------------------------------------------------------- Censor Anulación Experiencia de Trance Éxito Mágico --------------------------------------------------------------- Mente Inconsciente Ritual Entrenamiento en Trance Símbolos --------------------------------------------------------------- 9 Segunda fórmula básica de la Magia Esta segunda fórmula de la Magia, es una descripción cualitativa, no cuantitativa. Esto significa que la fórmula está principalmente diseñada para ilustrar condiciones y circunstancias. M oc T*E * P C*R Donde: M= acto mágico, o Magia T= grado de trance E= grado de enlace mágico a la meta/blanco humano C= consciencia del acto R= resistencia contra el acto P= probabilidad de que el éxito mágico ocurra por casualidad Por favor nota que la variable "oc" denota proporcionalmente en nuestra fórmula. El éxito del acto mágico M (o Magia en general) es directamente proporcional al grado de trance aplicado, multiplicado por el grado de enlace mágico a la meta o blanco humano (cuando mágicamente influenciamos a otros); M es inversamente proporcional al grado de consciencia del acto mágico y la resistencia psicológica contra el mismo. El total es entonces multiplicado por el grado de probabilidad de que por casualidad se produzca el éxito mágico. El éxito mágico es directamente proporcional al grado de enlace mágico a la meta o blanco humano. Esto es bastante obvio en la Magia para influir en otros. Por ejemplo, si un mago quiere curar o dañar a un blanco humano, uno necesita un apropiado acceso a esta persona. Esto está realmente determinado por o basado en la primera ley de la Magia práctica. Esta doctrina declara que, por ejemplo, un objeto que ha estado con otra persona por un largo tiempo, asume cualidades de esta persona, incluso convirtiéndose uno con él o ella en un sentido: de esta forma, el mago puede tratar con este objeto como si fuera la persona.